La transparencia con la pareja es uno de los mayores retos del hombre cuando empieza una nueva relación. Contrariamente a lo que pueda parecernos es totalmente perjudicial.
El por qué está más que claro. Poco a poco empezamos a dar de lado a nuestros amigos, intereses o tiempo de ocio para estar más tiempo con ella. Nunca nos damos cuenta de que sus amigas siguen siendo las mismas e incluso saliendo con nosotros, ellas no renuncian tanto como nosotros.
Igualmente también nos vemos obligados, aunque es sólo una opción personal, a contarlo todo. Por lo tanto, con el tiempo te conviertes en una persona transparente como el cristal. Se te ve venir y por lo tanto el interés empieza a salir por la puerta.
Qué hacer, pues pensar no en ese momento sino justo antes de empezar a salir. Es decir, si ella se enamoró por tu autoestima o tu personalidad es algo que no debes perder. Son muchas las insinuaciones para que hagas algo, a veces optan por la amenaza pero no hay que ceder ya que entonces estará contenta pero sabrá que te puede ganar en ese terreno.
A nadie le gustan los aburridos y por eso muchas parejas se van al traste. Ya se cansan de seres predecibles, ya lo saben todo, ya no hay más jugo y optan por otra persona. Nos pasa a nosotros con ellas y viceversa. Lo ideal sería mantenerse, ambos, tal y como el primer día, siendo claros en asuntos de pareja para solucionar los problemas y avanzar juntos pero no siendo un cristal que termine por romperse.
Imagen: Claraboya.













