Casi todo el mundo conoce a este publicista y versátil comunicador que responde al nombre de Risto Mejide. Suele caerle mal a la gente y su libro El pensamiento negativo es un gran compendio de cómo la negatividad puede ayudarnos a triunfar en la vida. El traerle a este blog no es por dorarle la píldora o para tacharle de malo o de bueno, es por una pequeña discusión que ha tenido con una de las concursantes.
El papel como jurado de Operación Triunfo es el de juzgar a la gente que intenta cantar. Pero considero que el citado personaje se comporta como el que va a una tienda a comprar un disco, lo mira, lo escucha y dice me lo llevo o no me lo llevo. Pues bien, con la concursante Mimi esta semana hubo más que palabras.
Decía Risto que si vendieran las portadas aparte ella se haría millonaria. Comenzó diciendo que tiene unos ojos bonitos, unos labios prominentes y un cuello prometedor. Pero que de cantar nasti. Ahí empezó toda la ola de feminismo barato que nos asola, le tildaron de machista, de que no hace bien su trabajo, de que ofende…etc.
En realidad dijo en voz alta lo que muchos pensamos. Pero la cosa no queda ahí. Tras dedicarle serias lindezas a Risto la señora se descuelga con las siguientes declaraciones a las 48 horas de este suceso que tanto atacó a su ego feminista: “Lo que me quiero comer no estará a mi alcance hasta que salga de aquí.”
Entre Garcilaso y Góngora está la cosa. ¿Cuánto nos apostamos a que ninguna feminista se queja de estas declaraciones aludiendo a la libertad sexual de la mujer? Qué pena.













