Motivos por los cuales no se mezclan amigos y dinero
Autor: Fabrizio Castro
Los buenos amigos hay que conservarlos. Y una buena manera de hacerlo es evitando potenciales problemas que puedan dañar los lazos de amistad. Uno de esos potenciales problemas es el dinero. El poderoso papel que todo lo compra suele ser motivo de conflicto entre parejas, familiares y puede llegar a afectar tu relación con tus amigos. Por eso es mejor mantener ambas cosas por separado. Aquà los motivos de porque no es buena idea mezclarlos.
La mejor forma de explicar esto es mediante situaciones que pueden presentarse. La primera: un amigo te pide dinero prestado. Estoy hablando de una cantidad importante y no de unas monedas para tomar al autobus. De seguro lo primero que puede pasar por tu cabeza es la ecuación “amistad = confianza, ergo, le presto el dinero”. Pero puede suceder que tu amigo se demore un tiempo en devolverte el prestamo, de hecho suele suceder que cuando uno hace estos prestamos no deja en claro como será la modalidad de devolución del mismo (plazos y cuotas). En ese caso te encontrarás siempre en una situación incómoda: pedirle de manera expresa que te devuelva el dinero o que él simplemente no te lo devuelva en absoluto y no haga gesto alguno de pagarte dilatando el pago que no sabes cuando vendrá. Además puede sucederte que tengas que ponerte insistente para que te devuelva el dinero prestado y en ese caso volverás a tener tu dinero, pero probablemente hayas perdido un amigo.
Segunda situación: negocios con amigos. Los negocios tienen dos caras: una, cuando todo marcha bien, otra cuando todo está más complicado. En las buenas es facil conservar la amistad, en las malas las diferencias pueden hacer que pases del amor al odio con tu amigo/socio. Es que cuando el panorama se complica en un negocio las decisiones que los inversores toman son cruciales para el futuro del mismo y siempre uno querrá tener la voz de mando para que se haga lo que uno considera que es mejor. Esto es otro potencial conflicto que puede llevarte a perder un amigo, un socio y un negocio.
Tercer ejemplo: apostando. Es posible apostar entre amigos, aunque siempre hay que tener las reglas claras de antemano y saber poner un alto a tiempo si hay algún amigo tuyo (o tu mismo) con un problema con las apuestas. Puede sueceder que juegues al poker entre amigos y alguno de ellos se convierta en un mal perdedor y no quiera pagarte, cuando todos han estado aceptando todo el tiempo los riesgos de apostar. Esto puede llevar a una situación de controversia que es preferible ahorrarse, valga la redundancia. Además también puede suceder que en una apuesta alguno de tus amigos pierda una suma grande y se ampare en la amistad para no pagar, algo que, como en el caso del prestamo de dinero, te deja entre insistir con el pago y perder un amigo o resignar lo que legitimamente es tuyo y conservar la amistad a costas de lo que podrÃas considerar un abuso de amistad.
Por eso, piénsalo bien antes de mezclar amigos y dinero.
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