Normalmente solemos estar acostumbrados a escuchar cinco preguntas de la mujer. Veamos cuáles son y qué respuesta podemos darles.
La primera de ellas es ¿en qué estás pensando?. Difícil respuesta dependiendo de dónde nos encontremos. La buena respuesta es: en lo bonita que es esta relación. La mala: en la pechonalidad de mi vecina, en cuando acaba esto…etc.
La segunda pregunta es: ¿Me quieres? La respuesta ideal ya la sabes pero ni se te ocurra comentarle cosas como supongo que sí, ¿otra vez?…etc. Es vital responder correctamente a esta pregunta porque peligra la vida del artista.
Vamos por la tercera que es la mítica ¿Estoy gorda?. La respuesta ideal se sabe pero la negativa es la que más fácilmente puede aflorar. Es decir, comentarle últimamente sí o algo parecido te puede llevar a una castidad insoportable y poco recomendable.
La cuarta es quizás de las peores semillas de discusiones que existen. ¿Te parece más guapa que yo?. En fin, si lo es hay que reconocerlo pero siempre recordándole que ella es la mejor. Por favor, por la cuenta que os trae, evítense respuestas del tipo: tiene una belleza distinta, depende a lo que le llames tú ser guapa…etc.
La quinta es quizás una de las más fáciles. ¿Qué harías si yo muriese?, por supuesto que echarte de menos y amarte hasta que me muera, no volver a tener novia…etc. Nunca decir ir al entierro y preguntar por tu póliza de seguros.
Aunque todas estas preguntas tienen una mejor respuesta aún. La que te las hace no debe andar demasiado bien de la azotea así que…viento.
Fuente: El almanaque.













