Muchas veces somos conscientes de cuando empieza la pareja a romperse, sabemos que un comentario puede provocar esa ruptura y aún así lo hacemos. ¿Qué nos pasa?
Pues que la inteligencia emocional no es la misma que la de las mujeres. Se trata de intentar entender a las mujeres y a sus sentimientos algo para lo que no estamos demasiado preparados.
Los gestos de la cara suelen ser de lo más indicativo y son precisamente los que menos sabemos interpretar. Las mujeres son mucho más sensibles para estos temas y de ahí que capten fácilmente si estamos tristes o no.
Tras una serie de estudios científicos se optó por grabar en video la vida diaria de varias parejas. Todas las que acabaron divorciándose empezaron haciendo críticas hirientes a su pareja y este tipo de vocabulario se convirtió en la norma habitual.
Pero claro, la pareja hace una serie de actos que nos molestan, ¿hay que aguantarse?, definitivamente no. Pero no podemos confundir crítica con queja. Es decir, nos quejamos de algo puntual, algo que nos ha molestado. Criticamos a la persona no por hacer lo que ha hecho sino por todo lo demás.
Igualmente influye el lenguaje corporal. Una crítica conlleva una serie de gestos del cuerpo, de entonación distinta de la voz, de ira o de rabia. Una queja se puede decir sin ningún problema, sin ser sarcástico.
Muchos optan por callarse y obedecer. La técnica de encerrarse en sí mismo, evidentemente, no soluciona ningún problema ya que sólo aumenta la actitud crítica de la pareja. Esta actitud de encerrarse sólo conllevará que el hombre se busque a otra persona mientras que su pareja considera que ha ganado la batalla la está perdiendo día a día.
Por lo tanto quéjate, no te calles, pero no critiques de manera sarcástica ya que el The End para la pareja comenzará a acercarse.
Fuente: Mas masculino. Imagen: Diario Sur.













