A veces suele ser un problema no demasiado aceptado por ninguna de las partes. Pero, ¿merece la pena tener una pareja así?, ¿hay que hacerle caso a las habladurías?
Hace ya muchos siglos que este es uno de los caballos de batalla de los que están en esta situación. Si la mujer es más joven está mal visto, si el hombre es el más joven no lo está tanto.
Quizás habría que preguntarse qué buscamos en esas mujeres. Más que probablemente la experiencia, los sentimientos afianzados, la confianza de haber vivido y una personalidad a prueba de caprichos.
Pero claro, cuando la diferencia es de más de 5 años siempre hay alguien que piensa que…¿qué pasará dentro de equis años cuando ella tenga 40 y tu 30? No nos cabe la menor duda, no pasará absolutamente nada.
El comportamiento de las mujeres de menos de 30 suele ser caprichoso y se han dejado guiar por un mundo que proviene de la televisión. Sólo quieren un buen coche, cuerpos fitness y mucho dinero (al menos la mayoría, hay de todo evidentemente).
Lo más curioso es que en este tipo de relaciones ellas se benefician de un hombre joven, con ideas, con sentimientos, con fuerza. Ellas nos aportan estabilidad, serenidad y ser una mujer con todas las letras, algo difícil de encontrar en estos tiempos de discotecas y sexo de una noche.
Fuente: Empareja2.













