La famosa expresión “un clavo saca a otro clavo” la escuchamos demasiado cuando llega el momento de la ruptura. Es más, desaconsejamos llevarla a la práctica por los motivos que ahora exponemos.
El ser humano necesita un tiempo para superar los momentos tristes. Se llama luto y puede ir de los dos meses a los 2 años o más. Qué queremos decir, pues que intentar encontrar a otra persona para cambiar la seda por el percal no es normal.
Es el momento de sentirse libre, cierto, pero no de emborracharse, tirar el dinero invitando a quién no debes o tener sexo incontrolado con la primera que se te ponga a tiro o te apetezca.
Qué hacer entonces, pues tomárselo con calma, entre otras cosas porque siempre intentarás encontrar a una “sustituta” y esto es la ruina más absoluta. Lo primero que debes aprender es el por qué se ha terminado (a no ser que seas el culpable).
No uses a la nueva persona como a una ex “perfecta” porque, en realidad, sólo buscas su apoyo emocional. ¿Te has parado a pensar en qué a lo mejor él/ella sí está enamorado/a de ti?
Lo bien hecho bien parece, así que, compañero, paciencia y no corras. El tiempo te traerá lo que tiene reservado para ti.
Fuente: Mi novia.













