Es algo que parece no tener importancia pero que la tiene y mucha. Para los que peinamos alguna cana furtiva es fundamental usar el producto adecuado y no el que usa nuestra pareja o el primero que pillamos en el super.
Lo primero es enterarnos del tipo de pelo que tenemos. Aunque puede parecer que todos los champús sirven para lo mismo (algo que es cierto) dependiendo del tipo de cabello nos darán mejores resultados. También es aconsejable lavarse la cabeza en días alternos (sólo en casos que no se practique deporte o se sude como un cosaco) así el pelo recupera su propia grasa. El usar un champú para bebés no arruinará la cabellera en poco tiempo, así que tras un día sin lavarse el coco sería bueno observar si el pelo está grasiento, seco, se riza…etc. para comprar el producto ideal.
Es importante también tener en cuenta los anti-caspa. La mayoría de las ocasiones no es caspa como tal sino restos de jabón en el cuero cabelludo. Al comprar un anti-caspa sin tener porqué sólo lograremos ponernos un producto mucho más agresivo de lo normal que suele terminar por provocar una caída de cabello. Así pues enjuagarse bien. Es más, los botes de champú traen unas instrucciones más o menos claras de qué hay que hacer.
Muy interesante también es el uso de acondicionadores o mascarillas capilares. En esto ellas nos ganan por goleada y sí podemos usar las suyas ya que le darán vitamina y vitalidad a nuestro cabello. Así pues, todo un mundo por descubrir para algunos. Esperemos que sea para bien.













