Querido amigo, la salud es lo primero. Si te sientes mal, no puedes hacer nada: no puedes trabajar, divertirte, salir con amigos ni mujeres. Así que ante todo, hay que preocuparse por andar bien de salud. Por eso a continuación te dejo algunas recomendaciones para evitar que te enfermes.
Descansa. Aunque no seas un soñador, debes darte un buen tiempo para dormir. Si no duermes las suficientes horas al día estarás cansado, con las defensas bajas y serás una invitación para cualquier enfermedad que ande dando vueltas.
Superficies comunes. El contacto con superficies que están al alcance de cualquier puede provocarte alguna enfermedad ya que algunos virus son capaces de vivir fuera del cuerpo humano por varias horas, incluso días, y por eso pueden ser lugares de infección. Procura llevar algún sanitizante de manos si eres de andar mucho tiempo fuera de casa para higienizar tus manos durante el día y prevenir el contagio.
No andes de juerga cuando hace frío. Tampoco en épocas de gripe, ya que el alcohol debilita tu sistema inmunológico.
Mantente hidratado. Lo sabes: nuestro cuerpo es en su gran mayoría agua. Por eso una buena ingesta de agua es una buena clave para mantenernos saludables.
Come frutas y vegetales. No hay caso: ¡nuestras abuelas y madres tenían razón!
Haz ejercicio: El profesor de educación física también tenía razón.
Mantente alejado de otros enfermos. Si la gripe abunda entre tus amigos o compañeros de trabajo, lo mejor será mantener las relaciones al mínimo. Caerás un poco antipático, pero serás un antipático sano.
No te toques la cara. El rostro es la entrada de los gérmenes a nuestro cuerpo y las manos son la superficie de contacto por excelencia con lugares que pueden contener enfermedades (superficies de contacto común).
Lávate las manos. Tan sencillo como eso. El hábito de lavarnos las manos es una buena herramienta para evitar caer enfermos.
Eso es todo. ¡Salud!













