A la hora de conocer a una mujer, hay un calificativo que pesa por encima de otros (como “seguro de sí mismo” o “apuesto”): carismático. ¿Qué es exactamente lo que las mujeres entiende por “carisma”? ¿Dónde se adquiere?
El carisma es algo evanescente: no podemos definir sus cualidades positivos, pero podemos fingirlas, que al fin y al cabo es lo que cuenta.
¿Cómo es que un hombre inseguro de sí mismo, desesperado por una cita, puede versetan carismático como para atraer a una mujer? Aquí te lo decimos…
Confía en tu cuerpo. Todo se centra en el lenguaje corporal. El carisma es algo que se siente, que no expresa no si recibe a través de las palabras. Ergo: hay que expresarlo con el cuerpo.
Llega listo. El carisma se irradia desde el momento en que se llega a un lugar, de manera que cuia cada detalle de tu aspecto… O deja de preocuparte por él. Nada desluce más que alguien preocupado por si trae los pantalones perfectos.
Toca socialmente. Se como los políticos: saluda con firmeza y reparte palmadas en la espalda. Ello te proyecta como alguien positivo y energético, que contagia su entusiasmo. No dudes en tocar a la gente… Sin pasarte, claro.
Sonríe. Si lo haces, demuestras que estás a gusto, que te encuentras en tu medio, y ese aspecto positivo te ganará la cercanía de los demás.
Párate derecho. Los hombros caídos hablan de ti como alguien apaleado: hombros atrás, barbilla en alto. Como un Dios griego. Irradia la fortaleza del mármol.












