A veces no tenemos muy claro cómo entrarle a esa chica que estamos viendo allí al final de la barra y que nos atrae muchísimo. Pues hoy os damos algunas pistas de lo que ellas piensan.
Lo primero que hay que hacer es no perder nunca el sentido del ridículo. Es decir, primero intenta cerciorarte de que la chica en cuestión está en tu segmento de edad, no vaya a ser que tengas que usar pañales para cambiarla.
Tras este primer paso es importante también intentar comportarse como eres y no como te imaginas que eres. Es decir, no intentes ser un imitador de Arturo Fernández porque eso sólo le sale bien a él.
Buscar el encontronazo es una de las mejores tácticas para conseguir tu objetivo. Por eso es positivo acercarse de forma sigilosa y siempre sin perder el estilo. El humor te abrirá puertas así que olvídate del famoso: ¿Cómo te llamas?…etc. O sea que no hagas nada parecido a lo que se hacía en los años 80.
Intentar seducir es llevarse el gato al agua pero siempre con delicadeza. Ambas partes saben a lo que van, intuyen el final, pero no se puede uno perder la película por ese motivo. Intenta que la sesión sea llevadera, usa el humor (empezando por ti mismo) y seguro que conseguirás un buen inicio de relación.
Imagen: Travelblog.













