La ingesta de alcohol nos puede provocar tanto dolor de estómago como arrepentimiento espontáneo a la mañana siguiente.
Varios universitarios británicos fueron sometidos a esta prueba. Debían ingerir alcohol, algunos sólo placebo, y luego opinar sobre el resto de personas que había en la sala. La prueba sólo se efectuó sobre estudiantes heterosexuales.
Como es natural para los más bebidos todas las caras que le enseñaron posteriormente eran atractivas. Los que no tenían tanto nivel de alcohol en sangre escogieros las caras que eran realmente atractivas.
Pero hubo más, incluso demostraron querer tener sexo con personas de su mismo sexo y sentían una irrefrenable atracción y una marcada tendencia homosexual. Todo esto con una jarra y media cerveza.
El efecto es continuo en los hombres durante 24 horas pero las mujeres cambian de parecer continuamente sobre su pareja ideal. Interesante estudio que nos sirve para saber qué debemos evitar en las noches de farra.
Fuente: Mens Health.













